Hoy he despertado pensando en ellos, Dios mío; es increíble la cantidad
de testosterona que segregan esos dos cuerpos cuando estoy cerca de ellos.
Hasta he pensado con esta mente sucia y lujuriosa tenerlos a los dos sudando
conmigo todo un día, dominados por el placer y esas ganas salvajes del sexo más
obsceno, donde no se respeten las normas de respeto a la vida más elementales.
Está bien lo confieso les llevo seis años pero a quien le importa, yo
puedo con los dos, jajajajajaja, no me inhibe nada.