Anoche volvi a caer en la tentación de la carne, estuve quieta, esquiva, dejando pasar sus señales, pero no pude más, estaba ya demasiado húmeda esperando por esa verga caliente y dura. Otra vez intente controlarme para no serle infiel a mi esposo, pero no pude, solo imaginarte ya es motivo suficiente para olvidarlo todo, para olvidarme de mi.
y Me llamo puta, perra, pervertida, y crei que ese era el mejor momento para morir, clavada y poseida por un macho alpha y ajeno.
El sudor no se sabia ya de quien era, y mientras me penetraba duro por el culo y por la vagina de manera alterna, me apreto la garganta, una sola mano era suficiente para quitarme la respiración, así, asi, asi, asi mismo hayyy, delicioso, asi mismo me corri toda en esa pinga noctura y furtiva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.